Shion es un estudiante de secundaria que se obsesiona con la pintura para olvidar las miradas de asco del mundo real. Tras dejar el arte, un vacío y la falta de propósito lo consumen. Buscando volver a sentir esa llama perdida, regresa al dibujo, no para huir, sino para encontrar una razón para existir. En el proceso, Shion se enfrenta a su mayor deseo: ser visto sin rechazo. Una historia íntima sobre vacío, propósito y la necesidad de ser aceptado.